15. Gente tóxica

¿Somos personas tóxicas?

Todos hemos tenido personas tóxicas que nos espolvorean con su veneno. Las personas con actitudes negativas o dañinas se pueden encontrar en cualquier lugar, pero donde más se hacen ver es en el ámbito laboral. Todos nosotros, probablemente, hemos tenido o tenemos alguna persona tóxica a nuestro alrededor que nos han hecho cuestionarnos nuestras buenas acciones o intenciones.

 

Bernardo Stamateas - YouTube

Bernardo Stamateas, psicólogo, escritor y conferencista, nos habla de estas personas en su libro Gente tóxica. Stamateas nos habla de 13 tipos de personas tóxicas: El meteculpas, el envidioso, el descalificador, el agresivo verbal, el falso, el psicópata, el mediocre, el chismoso, el jefe autoritario, el neurótico, el manipulador, el orgulloso y el quejoso.

 

Todas estas personas ‘tóxicas’ nos producen malestar, pero algunas pueden arruinarnos la vida, destruir nuestros sueños o alejarnos de nuestras metas.

Si bien, Stamateas hace un recorrido por mucha de las personalidades tóxicas, también existen otras en el ámbito laboral que no debemos olvidar. Una de ellas es la persona que acapara todas las tareas o que quiere controlarlo todo a su alrededor. Estas personas quieren estar a cargo de lo que haces, lo que dices e incluso lo que piensas. Otro tipo de personas que yo considero tóxicas son las que intentan traspasar su trabajo a otras personas, que generalmente están más sobrecargadas de trabajo, o simplemente no se comprometen con las tareas que hay que realizar, pero, luego, quieren llevarse el mérito del trabajo de los demás.

En algunas ocasiones, incluso nosotros mismos hemos podido actuar como personas tóxicas o dañinas hacia otras personas, porque, en mi opinión, no se trata de algo que está en una persona intrínsecamente, sino que puede depender de las circunstancias y el contexto que rodea a esa persona, lo que afecte a su carácter y su estado de ánimo en el día a día.

 

Pero ¿es posible detectar la toxicidad?

 

Si tienes a alguien en tu vida a quien temes ver, que no respeta tus opiniones o que te hace sentir mal contigo mismo de alguna manera, es una señal de que tienes que tomar consciencia y empezar a decir que no a todas sus exigencias. La clave está en la inteligencia emocional.

 

Ser capaz de detectar su comportamiento dañino es el primer paso para minimizar su impacto. Es posible que no puedas cambiar lo que hacen, pero puedes cambiar lo que tu haces con sus reacciones y evitar que te afecte de forma negativa. Esto nos ayudarán a hacer nuestras relaciones personales más saludables y positivas. En definitiva, a ser mucho más felices, porque la vida es demasiado corta para pasar tiempo con personas que no te ayudan a ser tu mejor yo.