14. Las 48 leyes para usar o evitar

¿De qué manera ejercemos nuestro poder?

En una de las ultimas sesiones, estuvimos hablando sobre las formas que tenemos de influir en las personas de manera eficiente. Para ello, el profesor nos propuso comentar el libro de Robert Greene, titulado Las 48 leyes del poder.

 

Greene es un escritor estadounidense conocido por sus libros sobre estrategia, poder y seducción. Su libro Las 48 leyes del poder ha servido a muchos líderes como guía para saber cuáles son las cualidades personales que se deben emplear para influir en los demás, es decir, ejercer poder sobre ellos.  Se trata de una guía práctica para las personas que quieran acceder al poder, reconocerlo o defenderse contra él. Para explicar estas leyes utiliza ejemplos de personajes históricos famosos o relevantes para enseñar cómo se deben ejecutar. Estas leyes que propone Greene han sido utilizadas por conocidos políticos, empresarios, artistas y celebridades para lograr sus objetivos.

 

Este libro es el resultado de una investigación realizada por su autor, sin embargo, hoy en día, se ha convertido en una lectura obligatoria para emprendedores, no por ser una guía que hay que seguir, sino para tener en cuenta ciertas estratagemas desarrolladas por el hombre para ejercer el poder y defenderse de ellas.

 

Hay ciertas leyes con las que estoy en desacuerdo. En mi opinión, una de las leyes que no se debería seguir es la número 2, en ella, se habla de no confiar demasiado en los amigos, pues son personas que te pueden traicionar, llevados por la envidia. Sin embargo, defiende que hay que aprender a utilizar a los enemigos, pues serán más leales porque deberán hacer mayores esfuerzos para demostrar su apoyo hacia ti. Yo creo más en el refrán “Amigo en la adversidad, amigo de verdad”.

Ley nº 2.- Nunca confíe demasiado en sus amigos; aprenda a utilizar a sus enemigos.

 

Otra de las leyes con la que discrepo, es la número 7. En ella, se insta a utilizar a otras personas para que realicen el trabajo y llevarnos el mérito nosotros. Es decir, utilizar la inteligencia, el trabajo físico y los conocimientos de otras personas para una causa propia y de esta manera lograr que los colaboradores sean olvidados y nosotros seamos recordados por esos logros.

Ley nº 7.- Logre que otros trabajen por usted, pero no deje nunca de llevarse los laureles.

Como he mencionado anteriormente, estas leyes han sido utilizadas por diferentes personalidades para influir en las personas. La ley número 20 habla de no comprometerse con nadie, pues es más beneficioso oponer a las personas entre sí. La ley número 39 defiende el remover las aguas para asegurar una buena pesca, es decir, enfurecer a los enemigos mientras uno mismo conserva la calma, para obtener una ventaja decisiva en ciertas circunstancias. La ley número 45 habla de predicar la necesidad de introducir cambios, pero no modificar demasiado a la vez, pues demasiado innovación puede conducir a la rebelión.

Ley nº 20.- No se comprometa con nadie.

Ley nº 39.- Revuelva las aguas para asegurarse una buena pesca.

Ley nº 45.- Predique la necesidad de introducir cambios, pero nunca modifique demasiado a la vez.

 

Todas estas leyes son utilizadas en muchas ocasiones por partidos políticos en España y en el mundo. Buscan el enfrentamiento entre partidos y personas con ideologías diferentes para desviar la atención de lo verdaderamente importante para la sociedad. También hablan de introducir mejoras e innovación cuando alcancen el poder, y una vez alcanzado hacen alarde de respetar la forma tradicional de hacer las cosas sin implementar verdaderos cambios. Son prácticas habituales en la política actual que nos lleva a que la sociedad no avance de forma eficiente, ya que está centrada en los problemas qué plantean estos partidos políticos, mientras se dejan de lado los problemas reales de la misma.

 

Sin embargo, hay algunas leyes en el libro de Greene con las que estoy de acuerdo. Una de ellas es la numero 13, en esta se habla de no pedir ayuda cuando se necesite, apelando a la compasión o la generosidad de la gente porque no resulta efectivo.  Se logran mayores cosas, si comentas a la otra persona los beneficios que obtendría si colaborar contigo, ya que se implicará de manera más entusiasta con tu petición.

Ley nº 13.- Cuando pida ayuda, no apele a la compasión o a la gratitud de la gente, sino a su egoísmo

La ley número 12, en mi opinión, resulta muy útil, pues habla de combatir al enemigo con generosidad, es decir, un gesto sincero y honesto puede hacer bajar la guardia a la persona que desconfía de ti y hacer que cambie su opinión.

Ley nº 12.- Para desarmar a su víctima, utilice la franqueza y la generosidad en forma selectiva

 

Otra de ellas es la número 9, pues explica que para lograr la confianza de los demás es mejor emplear acciones concretas y no difundir argumentos sin ningún fundamento, ya que las acciones demuestran hechos, mientras que los argumentos no se sustentan en cosas prácticas y reales en las que se pueda confiar. Una expresión famosa que sustenta esta ley es “las palabras se las lleva el viento”, haciendo referencia a la volatilidad de las palabras frente a las acciones, que hablan por sí solas y no pueden ponerse en duda.

Ley nº 9.- Gane a través de sus acciones, nunca por medio de argumentos

 

«Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera» – Albert Einstein